Tacande
EL ALMA DE TACANDE
ENTRE LA LEYENDA Y LA REALIDAD
El primer “Expedienté X” de la historia de España tuvo al municipio palmero de El Paso como escenario, y aunque por mucho tiempo fue considerado una leyenda, algunos hallazgos documentales recientes apuntan a un contexto real. 87 días de misterio aparentemente ininterrumpido contribuyen a que este caso resulte especialmente singular.
Entre el 30 de enero y el 26 de abril de 1628 múltiples fenómenos en apariencia inexplicables se sucedieron en un humilde hogar del viejo pago de Tacande, uno de los primeros asentamientos de La Palma en ser habitados tras la conquista de la isla.
Todo comenzó con una voz directa, surgida del vacío, que con el paso de los días se identificaría como Ana González, asegurando estar vagando en el Purgatorio apenada por no haber podido cuidar de su hijo Salvador. Ana habría fallecido tras el parto tres años antes de dar comienzo unas manifestaciones que incluyeron frecuentes diálogos audibles con el ente invisible, movimiento inexplicable de objetos (telequinesia), sonidos o raps de todo tipo, así como apariciones espontáneas de objetos surgidos de la nada (aportes) o golpes a los testigos.
El Obispo de Canarias quiso escuchar de forma directa a algunos testigos, ordenando a todos los sacerdotes y clérigos decir misa para liberar a Ana González. Un fraile, Juan Montiel, fue el encargado del “exorcismo” que permitió al Alma de Tacande abandonar el purgatorio, serena por ver a su pequeño crecer saludable y una vez saldadas algunas rencillas familiares y vecinales.
La crónica detallada de los hechos fue transcrita de documentos originales por el historiador palmero Juan Bautista Lorenzo Rodríguez, para su libro Noticias para la Historia de La Palma. Hasta 2007 pocos, fuera del mundo del misterio, apostábamos por considerar esta historia como algo más que una leyenda, sin embargo, la historiadora María Victoria Hernández, contagiada de nuestro entusiasmo y del impacto mediático generado por un reportaje del programa Cuarto Milenio sobre el caso, buceó nuevamente en los archivos realizando un hallazgo revelador.
En un índice bautismal localizó la partida del pequeño Salvador, bautizado en septiembre de 1625, hijo de Ana González y Juan Pérez, así como la inscripción de su matrimonio en 1611, lo que revela que los personajes y parentescos descritos en la crónica paranormal realmente existieron en la época señalada.
En 2012 las ruinas de la vivienda sufrieron un incendio que deterioró aún más su endeble estructura, convirtiendo su recuperación en un reto mucho más complejo.
La música
que inspiró
al ARTISTA
El alma de TACANDE
LA ISLA MISTERIOSA